lunes, 8 de febrero de 2010
Albert Einstein
El mundo que hemos creado es producto de nuestra forma de pensar. Es una locura creer que el mundo pueda cambiar, sin que cambien nuestros modelos mentales. Un ser humano es parte del todo a que llamamos “universo”, una parte limitada en el tiempo y en el espacio. Este ser humano se ve a sí mismo, sus pensamientos y sensaciones, como algo separado del resto, pero esa visión de separación es una especie de ilusión óptica de su conciencia. Esta ilusión es como una cárcel que nos limita a nuestros deseos personales, y a sentir afecto por unas pocas personas que nos son próximas. Nuestra tarea ha de consistir en liberarnos de esta cárcel, ampliando nuestros círculos de compasión, de modo que abarquen a todos los seres vivos y a toda la naturaleza en su esplendor.
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